M.I.A. (acrónimo de Missing In Action) nació en Londres, hija de una familia emigrada de Sri Lanka. A los seis meses de edad la familia decidió regresar a su país natal, donde el padre de M.I.A. era un destacado activista en favor de los derechos tamiles, pueblo al que pertenece M.I.A.
La cada vez mayor implicación de su padre en la guerra civil de Sri Lanka en el bando tamil, obligó a la familia a emigrar de nuevo a Londres en 1986. Fue allí, gracias al atronador volumen de la radio de su vecino, donde descubrió a Public Enemy y su vida dio un giro de 180 grados.
Porque hasta aquel entonces los intereses de M.I.A. se centraban en el arte, concretamente en el dibujo. Sin embargo, su paso por el St. Martin´s College resultó decisivo para su posterior carrera musical: allí conoció a Justine Frischman, de Elastica, quien a su vez le presentó a Peaches.
Un regalo de esta última (una Roland 505) fue la que puso a M.I.A. en el camino de la música. Con ella facturó el año pasado dos singles que la pusieron en boca del underground inglés: Galang y Sunshowers, ambas en Arular.
Dos temas que nos dieron las claves del sonido M.I.A., comprendido entre tres vértices: Londres, donde se empapa de grime, garage, two-step y todo el sonido post-rave; Nueva York, cuna del hip hop y hogar de Timbaland; y su tierra de origen, con toda la tradición bhangra a cuestas.
Un sonido crudo, seco, casi amateur, extraído de un equipo nada sofisticado (“It's OK to be cheap”, confiesa a The Wire) con la ayuda de gente como Diplo, Richard X o el ex Pulp Steve Mackey, y con el que logra un estilo imposible de acotar: ragga-step, techno-dancehall...defínelo tú mismo.
Todo ello al servicio de unas letras comprometidas y agresivas desde el propio nombre del álbum (el apodo guerrillero de su padre), que van de lo local (la revolución tamil) a lo global (las distintas desgracias de este mundo) en apenas cuarenta minutos y que quedan resumidas en Dash The Curry Skit